22 de septiembre de 2006

Meilenwerk, IFMA y el Welt Kindertag

Este pasado fin de semana, para no variar, ha sido muy movido.

El sábado por la mañana fuimos a la inauguración de un nuevo centro permanente en torno al vehículo clásico: Meilenwerk.

Esta asociación y como segunda sede (la primera está en Berlin), ha rehabilitado unos antiguos hangares de reparación de trenes, y en ella se ofrece a todas las empresas del sector unas instalaciones para desarrollar sus actividades. Por ello, podemos encontrar allí varios vendedores de coches clásicos, tiendas de venta de piezas de recambio, tiendas de ropa, talleres de restauración, sastres para el retapizado de vehículos, representante de Bosch para vehículos antiguos, plaza de garage acristalada para exponer tu precioso coche, exposición fija de antiguos, conferencias, etc... Pero lo mejor es que veais las fotos y los vídeos en Googlevídeo (Haced una búsqueda con la palabra Meilenwerk).

Para acudir al evento, y en previsión de los numerosos vistantes y falta de plazas de aparcamiento, habían organizado un viejo tren de vapor desde la estación principal de Düsseldorf. Otra experiencia nueva que vivió toda la familia. Un tren que echa humo negro y unos vagones de época con su interior de madera. Fotos aquí.

Por la tarde la madre y los peques difrutaron del buen tiempo y de la piscina de la Rheinbad y yo aproveché para ir a Colonia a ver la feria de la bicicleta IFMA. (En este enlace os he redirigido a una entrada de otro de mis Blogs).

Pero lo mejor fue por la noche. Habíamos organizado una velada para los padres, dejando a los diablos en casa al cuidado de Agnes, nuestra babysitter. A las 19h00 nos fuimos a cenar en plan novios y a continuación a la Monkey Island a tomar una copa al aire libre al borde de Rin tumbados en hamacas.

Después una pequeña vuelta en descapotable a nuestra ciudad de acogida y a las 23h00 en casita. Hacía mucho tiempo que no disfrutábamos de nuestra soledad en pareja. Tras esta velada acordamos que debíamos repetir más a menudo, pues le viene muy bien a la relación de pareja, que a veces queda sepultada entre las miles de tareas que traen el educar a tres diablillos.

El domingo fue el Welt Kindertag, que traducido al cristiano significa el día mundial del niño, y para ello se había vuelto a llenar el paseo fluvial del Rin de casetas, pero esta vez con casetas de cada una de las asociaciones de padres, guarderías, colegios de Düsseldorf y alrededores. En ellas, los peques podían hacer todo tipo de actividades lúdicas. Desde pintar, hacer cometas, hacer pan hasta ordeñar un vaca. Los nuestros se lo pasaron fenomenal, y prueba de ello es que tardamos 6 horas en recorrer los dos kilómetros de puestos.

Acabamos en el parlamento, dónde celebraban un día de puertas abiertas para darse a conocer a los más pequeños. Y allí tenemos a nuestra Raquel presidiendo al parlamento de NRW.Por cierto, para ir y volver del Rin, fuimos en nuestro medio de transporte favorito: la bici, y esta vez con Marco como estrella invitada. Pincha aquí.

Aquí tenéis las fotos del domingo.

14 de septiembre de 2006

Ya tenemos un nuevo ciclista.

Ayer al volver a casa del trabajo, Marco me quiso enseñar algo. Me hizo bajar con él y su bici a la calle, y allí me enseñó como ya sabía andar en bici sin ruedecillas de retención.

Había aprendido esa misma tarde con su madre. Y lo hizo, al igual que sus dos hermanas pero con dos años menos, por medio de la "Laufrad", una bici de dos ruedas y pero sin pedales.

Es asombroso, cómo con ese tipo de bici y en unos pocos meses aprenden sin miedo a tener equilibrio sobre dos ruedas. Cuando el niño empiece a levantar los pies del suelo ya puede pasar a una bici normal y en unos pocos metros y como por arte de magia, vereis como vuestro hijo pedalea como si lo hubiese hecho toda su vida.




Marco tuvo que realizar un paso intermedio: una bici con ruedecitas. Porque no sabía pedalear. Pero tras una semana le quitamos las ruedecillas y ya está.

Hoy ya fue feliz y contento al cole pedaleando.

Zandvoort

Increible pero cierto: Este domingo hemos estado tumbados al sol en la playa al borde del Atlántico. Los niños y el padre haciendo agujeros y castillos en la arena y la madre tostándose al sol.

Era una estampa inimaginable desde estar un mes completo sin un rayo de sol. Véase el post anterior "Agosto".

Por fin llegó un fin de semana completo con sol y nos fuimos a la costa holandesa. En apenas tres horas nos presentamos en el pueblo de Zandvoort y tras aparcar, cargados con todos los bártulos (toallas, cubos, palas, rastrillos, ...) nos instalamos en la arena.

Las playas holandesas son kilométricas y con mucha anchura, por lo que ya puede estar medio Alemania y parte de Holanda en la playa que nunca habrá problema de sitio.

En la parte de arriba está lleno de chiringuitos con sus hamacas y sombrillas, donde puedes comer y beber, o llevarte lo comprado a la toalla.

Pero lo mejor de todo es que por la playa circulan tractores con un remolque-cocina y se paran cada kilómetro. Allí puedes pedir toda clase de variedades de pescado fritas, con patatas y demás guarniciones.

Así que no hace falta casi levantarte de la toalla pues te traen la comida a borde de playa.

Los enanos se bañaron a pesar de un agua congelada y estuvieron saltando olas sin parar. También pudimos coger cangrejos, que se escondían bajo la arena al verte.

Los peques acabaron agotados del intenso día. Prueba de ello fue que durmieron durante todo el viaje de vuelta.
El pueblo es bonito, con una construcción peculiar, de casas alineadas con no mas de dos pisos de altura. Muchas con tejas de cerámica coloreada brillante y otras tantas con tejado de heno. Todas con un pequeña parcelita de terreno, pero lo que más destaca es el orden, la pulcritud y lo cuidado que está todo. Casas con enormes cristaleras y sin una sola cortina, lo que permite ver todo lo que acontece en su interior.

Al llegar a casa, nos esperaba la rutina de los deberes, baños, cena y rápido a la cama. Pero esta vez teníamos un sentimiento de felicidad, por haber pasado un buen día. No os podéis creer lo que animan unos rayos de sol.

Esta vez podéis ver las fotos en un nuevo servidor de fotos que estoy probando: el de Picasaweb. Otro nuevo servicio de Google. Tenéis el enlace en la parte derecha, pero también podéis pinchar aquí.

Un curso de conducción.

Solo se que no sabía nada.
Esa es la máxima que puedo enunciar tras la primera parte de un curso de conducción de tres días.

Es un curso pagado por mi empresa y organizado por la ADAC, que sería un equivalente al RACE español, pero con mucha mas influencia en el sector. Poseen muchos más socios, ofrecen ayuda en carretera, seguros, análisis de tráfico, revistas varias, y son muy tenidos en cuenta por el gobierno a la hora de dictar leyes y normativas. Y entre otros tienen una serie de centros repartidos por el territorio alemán para impartir cursos de conducción.

Yo lo hice en uno que poseen a 20 km de Düsseldorf, en el pueblo de Grevenbroich. Unas instalaciones de 120.000 m2 con diversos tipos de circuitos, para practicar todo tipo de situaciones que uno se encuentra en la carretera y debe aprender a corregir.

Lo bueno de aquí es que cuando cometes un error no pasa nada, como mucho haces unos trompos y se paras dentro de la pista.

Esta primera parte estaba orientada a saber frenar en todo tipo de situaciones (curva, recta, distinta rugosidad de asfalto) y estados de la carretera: seco, mojado y con hielo.

Nada más empezar y a pesar de llevar 20 años conduciendo, me demostraron que no tenía ni idea de frenar un vehículo. Y con cuatro pequeños conceptos, reduje considerablemente mi distancia de frenado.
A parte realizamos ejercicios de esquivado de obstáculos y de recuperación del control del vehículo en caso de que el eje trasero se vaya bruscamente hacia un lado.

Todo perfectamente organizado, con una puntualidad impresionante y con mucha seguridad.

Cada alumno acudía con su coche, para así aprender a corregirlo en las situaciones extremas de agarre, pero a ninguno de los 12 participantes le ocurrió nada. Eso si, si los ejercicios hubiesen sido situaciones reales, nuestros 12 coches eran siniestro total.

Os recomiendo que si alguna vez tenéis la oportunidad de realizar este tipo de cursos, lo hagáis sin dudarlo. No se sabe nunca si pasaremos por una de esas situaciones, y para entonces será mejor saber qué hacer para poder evitar un accidente.

5 de septiembre de 2006

El hipódromo

Otro nuevo descubrimiento en nuestro pueblo de acogida: Las carreras de caballos.

Cerca de casa, a unos 5 km, está el bosque de Grafenberger Wald y en su interior se halla el Trabrennbahn (Hipódromo) de Düsseldorf. Este Domingo realizaban una sesión de carreras dedicada a los niños, y decidimos acercarnos.

Pudimos ver unas cuantas carreras, la presentación de los caballos en un pequeño recinto al público para que puedan elegir a qué caballo han de apostar, y todos los puestos de comida que organizan alrededor del evento.

En una de las carreras se escapó el caballo del cajón y hubo que esperar a que este diera la vuelta a la pista, sólo, sin jinete, para dar la salida del resto de caballos. Fue gracioso.

Lo mejor de todo es que los niños tuvieron derecho a una Bratwurst (salchicha asada entre dos panes con mostaza o tomate) gratis. Cosa increíble entre los alemanes.

Tenéis fotos en Flickr y en Picasaweb. Que las disfrutéis.

31 de agosto de 2006

Agosto

Qué os evoca esa palabra?

A mi hasta esta vez me traía recuerdos de altas temperatura, días largos y disfrutados hasta altas horas de la noche. En definitiva recuerdos positivos.

Pues bien, desde que volvimos a Düsseldorf el pasado 5 de Agosto, esos recuerdos no coinciden con la realidad. Desde aquel día no ha parado de llover y os juro que no hemos tenido un solo día completo de sol, qué digo un día, ni siquiera medio.

Las temperaturas no sobrepasan los 22 grados centígrados.

Creo que nos está afectando seriamente al estado de ánimo y al volver a casa sólo pensamos en cenar y meternos a la cama. La poca luz gris que queda a las 7 de la tarde entristece mucho.

Esperemos que Septiembre no sea tan duro y nos levante un poco el ánimo, que si no ya me veo escapándome a Mallorca con el resto de los alemanes.

Mi cumpleaños y el de Nord Rhein Westfallen

Llegó! El pasado domingo, 27 de Agosto, me tocó cumplir 38 años. Hago un pequeño inciso para agradecer a los numerosos amigos y familiares que se acordaron de la fecha y me felicitaron. Fue impresionante, había momentos en que no tenía orejas para atender a los múltiples teléfonos que sonaban para felicitarme.

Ironías a parte, Gracias a: mi madre, mi padre, mi hermana, Alberto, Susana, Monique, Maurice, Raquel, Andrea, Sofía y Marco.

Ese domingo decidí invitar a todo NRW, región de la que es capital Düsseldorf, y organicé una multidudinaria fiesta a lo largo de todo el Rin. Y si no lo creeis, ved la siguiente foto y las que aparecen en flickr con el tag de 60NRW.

Bueno, la realidad es que en ese día se celebraba también el 60 aniversario de la fundación del Estado-Región de NRW.

Entonces, ni cortos ni perezosos y después de una sesión matutina de deporte para eliminar algunas calorías, nos dirigimos a la Rheinupfer Promenade, a festejar ambos cumpleaños. Estaba todo el paseo del rio lleno de casetas turísticas de los diferentes pueblos de NRW y como no, intercalados, otros tantos puestos de salchichas y cervezas.

En el ministerio de la mujer y de la familia pudimos ver una pequeña actuación cirquense, protagonizada por jóvenes rusos. Nos dejó a todos boquiabiertos.

Los peques aprovecharon también para saltar en los hinchables, hacer un poco de escalada y realizar un recorrido de obstáculos en silla de ruedas.

Habían instalado un total de cinco estrados en los que ininterrumpidamente actuaban diversos grupos de música. Veréis en alguna foto que alguno no era del gusto de Marco.



Un cafecito en una terraza al pié del Rin, y a casa que ya eran las 7 y al día siguiente teníamos cole.

Otro buen día en familia que llegó a su fin.

El primer día de cole

Como ya he adelantado en la entrada anterior, llegó el primer día de escuela de las niñas.

En Alemania, hasta los 6 años no hay obligación de escolarizar a los niños y no existe el preescolar. Hasta entonces sólo existe la posibilidad de llevar a los hijos a jardines de infancia o guarderías. Lugares en los que solo juegan y no se les enseña a escribir o a leer.

El principio por el que se rigen es que hay que dejar a los niños que disfruten de su infancia y en ella sólo deben jugar.

Por todo ello el primer día de cole es para ellos un día muy importante, en el que se cierra una etapa y empieza otra. Y hay que celebrarlo: Los niños van al colegio con un cucurucho gigante, fabricado por ellos, en el que los padres introducen toda clase de caramelos, chocolatinas, etc.Así cualquiera va contento al cole!

Hablando con mis compañeros de trabajo del tema, alguna me cuenta que todavía se acuerda de su primer día.

La mochila: Al final también hemos pasado por aro. A pesar de que ergonómicamente no nos parecía nada apropiado, les hemos comprado una mochila para ir y venir con las cosas del cole. Aquí no encuentras otra cosa en las tiendas y además ya sabéis como son los críos: deben tener lo mismo que sus compis, más a Sofía que no le gusta destacar. Creo que este es otro punto en el que en España estamos, con las mochilas con ruedas, mas avanzados.

Poco a poco las clases han llegado a la normalidad y las chicas han cogido el ritmo de estudiantes. Han llegado los deberes, y tras la euforia del primer día en que tuvieron que hacer sus deberes, han llegado también las pocas ganas de hacerlos y las consiguientes malas caras de los padres para que los hagan.

Se veía venir: Andrea, inteligente, los hace con rapidez, aunque haya que enfadarse para que los haga, debido a su bagancia y Sofía a la que le cuesta más hacerlos pero con su constancia y tesón los lleva a cabo sin insistir.

Los días de semana son para ellas intensos y por las mañanas a las 7h00 en que se toca diana, cuesta mucho levantarse. En apenas una hora deben desayunar, vestirse, e ir hasta el cole, aunque para esto tenemos suerte porque de casa a su clase hay apenas 5 minutos.

Este año se va a centrar principalmente en aprender a leer, a escribir, a realizar operaciones matemáticas sencillas, ...

En la mochila llevan sus libros de lectura-escritura y matemáticas, los cuadernos de ejercicios, múltiples carpetas de archivado de ejercicios, clasificados por color y el cuaderno dónde apuntan los deberes que deben realizar para el día siguiente. Este último nos viene muy bien para controlar lo que deben hacer, aunque a veces lo que escriben (copiado de lo que la profesora les pone en la pizarra) no sea muy inteligible.

Su horario es de 8h15 a 12h00, después van a comer a la cantina del colegio y tras un rato de descanso y en función del día de la semana realizan hasta las 16h30 una de las siguientes actividades: deporte, música, arte y gimnasia. Excepto el lunes que tienen clase de Español.

Ya hemos tenido la primera reunión de padres, en la que hemos conocido a su profesora, Frau Kläser, y todas las herramientas de que disponen en el aula. Todavía se hallaban de vacaciones, pero en breve conocerán a sus hamsters Bernard y Bianca, a los que tendrán que cuidar.


Nos ha gustado mucho su profesora, una perona muy activa, con desbordante energía y siempre con una sonrisa. Para la reunión ya se conocía todos los apellidos de los padres.

Como apuntes curiosos quería destacar, que en clase deben llevar zapatillas de casa, por lo que al entrar por la mañana depositan sus abrigos y se cambian en una habitación anexa a la clase, donde guardan entre otras cosas, sus zapatillas. Y que en la clases disponen de agua y zumos de los que se pueden servir para apaciguar su sed. Yo no me imagino en mi colegio de Jesuitas de los años 70 bebiendo en zapatillas dentro de clase. Qué avances!

En cuanto a Marco, este año escolar es distinto también. Ahora acude a un Kindergarten en las cercanías de casa (otros 5 minutos a pie), que tras las primeras impresiones nos parece mucho mejor que el anterior (a pesar de ser este privado).

Él está un poco triste, pues hecha de menos a sus hermanas y a los amigos del otro Kindergarten.

Pensamos que a pesar de lo independiente que es, no tardará en hacerse nuevos amigos-as. De hecho últimamente menciona a un tal Danniel.

El sábado pasado estuvimos en su fiesta de verano, donde también conocimos a sus cuidadoras, asi como a los demás padres. Los peques disfrutaron de múltiples juegos al aire libre, donde la recompensa era un caramelo y tras completar cada uno la serie de 7 juegos, recibían un helado. Raquel y yo nos saciamos de café, pasteles y gaufres caseros realizados por otros padres, mas bien madres.

Pasamos una agradable tarde de sábado.

Estamos de vuelta

Después de unas cuantas semanas (desde el 14 de Julio) sin escribir ningún post nuevo, vuelvo a la carga con nuevas entradas.

En realidad he alargado mis vacaciones electrónicas hasta hoy. Estuvimos disfrutando de nuestras vacaciones en Fuenmayor. Los peques y Raquel, desde primeros de Julio y yo las últimas dos semanas del mismo mes. Pero todo llega a su fin y el 5 de Agosto estábamos de vuelta en Düsseldorf.

El motivo de tan pronto regreso es el del inicio de las clases el 8 de Agosto.

A pesar de tan cortas vacaciones de verano, sobre todo por mi parte, pudimos hacer todo lo previsto: ir a la playa, visitar a la familia, visitar a los amigos, almuerzos, rutas en bici, turismo,...

Pero siempre a nuestro ritmo acelerado, casi atropellado. Ritmo que también afectó a las peques, que tras haber pernoctado en todas y cada una de las casas de sus tíos y abuelos, nos pidieron a gritos unos días tranquilos en los que pudieran disfutar de su casa, piscina y amiguitos-as.

El viaje de vuelta fue un poco más largo de lo esperado, por retraso en el vuelo, y llegamos de nuestras vacaciones agotados pero felices de haber aprovechado el tiempo.

Trajimos un motón de fotos que todavía tengo que clasificar y de las que os dejaré unas pocas en Flickr.

Unos pocos días de descanso para las peques y de preparación del material escolar y el 10 de agosto empezaron las peques su primer año de escolarización obligatoria y Marco en su nueva guardería.

14 de julio de 2006

Sofía, 6 años.

Llamada por teléfono al móvil de Raquel, que se encuentra de vacaciones con los peques en España. En ese momento deben haber llegado a Noja, dónde pasarán una semana en la playa. Me coge el teléfono Sofía, pues su madre estaba subiendo maletas.

Ella me explica la situación, por lo que tenemos una pequeña conversación. Ante la pregunta de qué pensaba hacer en la semana de vacaciones en la playa, me contesta simple y llanamente:

Disfrutar!!!

Después de la inaguantable carcajada, sigo hablando con ella y ya la noto inquieta. Le pregunto que qué es lo que quiere hacer y me contesta:

Oye papá, llama a mamá un poco mas tarde, que te voy a colgar pues quiero jugar con Andrea y Marco. Adiós.

Y colgó.

Es increíble, cómo a su corta edad, ya tienen su escala de valores establecida, y qué rico es ya su vocabulario

10 de julio de 2006

Las Meninas. De Madrid a Düsseldorf.

De la noche a la mañana aparecieron en una céntrica calle de Düsseldorf, 21 esculturas de bronce representando a las Meninas en diferentes tamaños. Desde la más pequeñas de 300 Kg a las grandes de 800 Kg de peso y 2,5m de altura.

Hay que decir que la ciudad de Düsseldorf está muy involucrada con el tema cultural, lo que demuestra su larga lista de museos y la gran cantidad de esculturas que adornan los paseos de la ciudad. Ayudado por los numerosos nuevos edificios que son una auténtico arte arquitectural.
Dignos de mención son los museos de arte K20 y K21, el museo del cine Filmmuseum, el de cerámica,... Uno qe me gusta particularmente es el Düsseldorfer NRW-Forum Kultur und Wirtschaft, en el que se programan exposiciones de fotografía de fotógrafos modernos. Actualmente está la exposición "Tatort" (Lugar del crimen), que iré a visitar esta tarde.

Las esculturas, que representan a la Reina Mariana y a la infanta Margarita, son obra del valenciano Manolo Valdés e inspiradas en el famoso cuadro de Velázquez. Un escultor de 80 años que vive y trabaja entre Nueva York y Madrid. Y que gentilmente ha prestado sus esculturas a la ciudad de Düsseldorf.

La verdad es que es impresionante verlas integradas en el paseo de Düsseldorf.

Podéis ver más fotos en nuestra página de Flickr. Para encontrarlas rápido, filtrad bajo la etiqueta: Meninas.

Baviera

Este mes de Junio nos hemos regalado una semana de vacaciones familiar. Aprovechando nuestro nuevo lugar de residencia, hemos decidido que nuestras vacaciones en lo que queda hasta el 2008 serán en Alemania.

Para empezar y con el fin de relajarnos de la ajetreada semana en Francia, decidimos ir a una zona que ya conocía, pero que el resto de la familia no debía marchar de Alemania sin haberlo visto: Baviera.

Después de mirar y mirar la abundante oferta hotelera que hay por la zona, nos decidimos por una “Ferienwohnung” (casa de vacaciones) de un pueblecito llamado Hopferau. Que por unos 45€ la noche nos daba alojamiento a todos.

Llegado el día, cargamos el coche hasta arriba: Cinco pasajeros, tres con asiento de niño, las maletas para una semana de cinco personas, cinco bicis, tres de ellas en el techo, y la sillita del niño. Tras un viajecito de más de siete horas con paradas, llegamos al pueblo y encontramos la calle en cuestión, esto del sistema de navegación en el coche es un de los mejores inventos de estos tiempos.

Llamamos al timbre y salió el hijo de los dueños y le dijo a Raquel que subiésemos arriba, que las llaves estaban en la puerta.

A medida que íbamos recorriendo la vivienda, aumentaba mi impresión de que aquello no era lo que habíamos reservado: Era muy grande y mucho mejor de le imaginado a través de las fotos de Internet. Un piso de unos 100 m² con cocina, salón-comedor, dos grandes dormitorios, cuarto de baño y terraza. Todo equipado como si fuese tu primera vivienda y muy limpio. Entre la vajilla había hasta copas de Champagne. Por la tarde vimos a los dueños, nos saludamos y no los volvimos a ver hasta el día de la despedida. Pinchad aquí para ver su web.

La oferta de este tipo de alojamiento es enorme en esta zona. De hecho casi todas las casas están construidas de esa forma: Una casa con la vivienda en planta baja y otros dos pisos con otras dos viviendas. Así se sacan un dinero extra durante el año. Y no solo en verano, sino principalmente en los meses de invierno, pues la zona está plagada de estaciones de esquí y de deportes de invierno.

Hopferau es un pueblo muy pequeñito, en el que no hay actividad alguna que hacer, más que visitar una quesería, que por cierto hace un queso con leche de las vacas de la región muy bueno. Enseguida nuestros escarceos fueron por los pueblos cercanos de Pfronten y Füssen, dónde a parte de haber más visitantes hay más vida y comercios por la calle. Mención especial tiene Füssen. Su centro peatonal con casas y castillo de la época medieval es digno de ver.

En general toda la región, que es llamada Allgäu, invita al relax. Sus paisajes verdes, con lagos al pié de los Alpes. Sus bosques frondosos y sus castillos escondidos entre ellos invitan a la relajación. Fuera de los ruidos de las grandes ciudades, de las autopistas…

Visitamos el castillo del rey loco, correctamente llamado Schloss Neuschawnstein. Un castillo de cuento de hadas en un paraje indescriptible. Hicimos la visita guiada en inglés, pues era la que primero hacían, y no queríamos esperar un hora más a que la dieran en español (ventajas de entender 4 idiomas). Nos llamó la atención lo interesada que se mostró Andrea por las descripciones e historias que nos iba contando el guía. Ella esperaba a que el guía acabase de hablar para pedirle a su madre que tradujera todo lo dicho.

Lo que más les gustó a los tres fue la bajad desde el castillo al pueblo en primera línea del autobús. La carretera es estrecha y escarpada, y les parecía estar volando sobre el asfalto.

Una de las primeras tardes, tuvimos derecho a tarde de piscina en Afronten. Un complejo con piscinas cubiertas, al aire libre, toboganes, piscinas de burbujas…Pero lo más alucinante era su piscina al aire libre rodeada de las altas montañas. Precioso. Pasamos toda la tarde, probando todas las piscinas, hasta que de repente vi como toda la gente recogía rápidamente sus cosas y se marchaba. Todavía quedaban dos horas hasta el cierre, y lo único raro que se veía eran unas nubes negras por detrás de las montañas. En poco menos de 15 minutos cayó una tormenta digna de su nombre y con granizo incluido. Menos mal que practiqué el dicho de allí donde fueres, haz lo que vieres. Porque sino nos hubiese pillado la tormenta en el agua.

Lo de las tormentas volvió a ocurrir un par de días más. Pero tan rápido como venían se iban. Por lo que ayudan a mantener una temperatura agradable el resto del día.

Encontramos un lago llamado Weissensee, dónde fuimos un par de veces. Al pie de los Alpes, con un bosque alrededor y hierba al borde del lago. Una pequeña zona acondicionada con juegos para niños. Una paz que sólo se veía perturbada por los goles que metía Alemania a Argentina, y los fans gritando “gol” de tal manera que retumbaban en todo el valle.

En esa semana llegó nuestro décimo aniversario de matrimonio, que celebramos por la tarde al estilo alemán con una botella de cava y dos copas al borde del lago llamado Hopfensee. Otro romántico lago en tan bello paraje, que no fue todo lo romántico que hubiese deseado, gracias a tres enanos incansables que andaban por allí. Lo que hacen 10 años de casado…

Y cómo no, no podíamos irnos de la región sin visitar su capital: Munich. A ella le dedicamos un merecido día. Una capital muy bonita con su plaza del ayuntamiento y su simbólico carillón, la catedral de las mujeres, su centro peatonal y su principal cervecería: La Hofbräuhaus, dónde comimos en su Biergarten (Jardín de cerveza). Otra ciudad cosmopolita con mucha, mucha vida. No me quiero imaginar como estará cuando sea la fiesta de la cerveza.

Yo aproveché otro par de mañanas para recorrer los caminos y senderos de los Alpes con mi bici. Si queréis leer las crónicas de esas dos salidas, las podréis ver en nuestro blog de OR.

Raquel aprovechó para subir a una de las cimas con los niños en teleférico. A los peques les encantó, sobre todo la bajada, que les impresionó más.

En resumen, una región preciosa y digna de ser visitada. Con una amplia oferta de deportes de montaña y de descubrimiento de la naturaleza.

Esta vez, voy a innovar un poco y en vez de las típicas fotos en Flickr, os envío a un enlace de un pequeño vídeo con un resumen de esta corta pero aprovechada semana de vacaciones. Pincha aquí.

Disneylandia Paris y una boda en Francia

Sólo me quedaba un primo sin casar y por fin decidió hacerlo el 10 de Junio en Villeneuve d’Asq. Una ciudad al norte de Francia y a tan sólo 3 horas de coche desde Düsseldorf. Qué mejor ocasión para reencontrarme con toda la familia francesa, que llevaba tiempo sin verla.

Además hacía pocos días que fue el cumpleaños de las peques y aprovechamos nuestro viaje a Francia para regalarles tres días en Disneylandia en Paris. Todo planificado con tiempo, y con la gran iniciativa de Raquel, hizo que nos alojáramos en casa de mi tía (hermana de mi madre), y que vinieran desde España mi madre y mi hermana. Por otro lado también se alojaron en Disneylandia durante esos tres días la otra abuela e Higinia, la hermana de Raquel. Y unos amigos de Santo Domingo con su hija, muy amiga de las nuestras.

En los tres días les dio tiempo para visitar todo Disneylandia. Un paraíso para los peques, que no deben dejar de ver en su vida, pero un saca-dinero para los mayores. Todo está orientado al consumo y a qué precios. Pero todo compensa con la felicidad que se llevan encima los peques.

Yo sólo estuve dos días (suficiente) y el tercero lo aproveché para ir con mi madre y hermana para visitar París corriendo, ya que a sus muchos años, mi hermana todavía no había visto la torre Eifel. Paris como siempre precioso, pero para una visita en condiciones se necesitan al menos tres días.

Aprovechamos la semana para ir a ver a mi abuela, que hacía mucho tiempo que no veía. Fue muy bonito ver a mi abuela rodeada de sus bisnietos y como estos le decoraban la chaqueta con flores del jardín.

En la zona de París estuvimos 6 días, en los que como invitados de mis tíos y por una de mis primas, nos deleitaron con estupendos manjares y brebajes. En resumen, tratados a cuerpo de rey.

Llegó el viernes y junto con mi hermana, que también estaba invitada a la boda, nos fuimos hacia el norte. Dejamos a mi hermana en casa de mis tíos, donde ya se encontraba mi padre, y nosotros seguimos hasta Bélgica, donde se encuentra la casa de mi primo, que nos alojaba durante estas dos noches de la boda.

La boda se desarrolló de maravilla y pese a los peques aguantamos hasta las tres de la mañana de celebración.

Nuestra estancia en la zona fue también agotadora, todos querían que fuésemos a sus casas para enseñárnoslas y que comiéramos o cenáramos con ellos. Al final creo que contentamos a todos.

Pero toda esta ajetreada semana nos pasó factura. Al volver a Düsseldorf estábamos, chicos y mayores, muy cansados y necesitados de descanso. Menos mal que a las dos semanas vino Baviera…

Por cierto, a la vuelta, se vino con nosotros a Düsseldorf mi padre, quien estuvo otras dos semanas con nosotros.

Tenéis las fotos de la boda aquí y de Disneylandia aquí.

30 de mayo de 2006

Madurodam y Marken

El pasado Sábado, y hartos del mal tiempo de Düsseldorf, nos fuimos por la mañana hasta La Haya en Holanda. Concretamente fuimos a visitar un lugar llamado "Madurodam", que es una ciudad en miniatura, en la que se representan todos los lugares y edificios emblemáticos de Holanda. Después de visitarlo, puedes decir que has visitado toda Holanda. Eso si, en miniatura.

La "mini" ciudad nos encantó a todos. Está muy bien hecha, con todos los detalles de los edificios, y lo que más les encantó a los niños fueron todos los ferrocarriles, aviones, barcos, puentes colgantes, camiones, coches que se movían por su propia cuenta. Hasta había un par de exclusas para salvar el desnivel de los ríos, en los que entraban y salían barcos. Muy bonito y mucho trabajo invertido.

Eso si, vaya precios. Para poder ver la ciudad, tuvimos que pagar más de 40€, y eso que conseguimos que Marco no pagara (Tragaron que todavía no tenía tres años).

Comimos allí mismo y degustamos la especialidad de Holanda: Las patatas fritas.

Después de llenar nuestros estómagos de patata, nos encaminamos a un pueblecito costero al norte de Amsterdam. Pueblecito que nuestra guía turística particular (léase Higinia) nos recomendó. Pero se ve que a parte de a nosotros se lo recomendó a otros 20 autobuses de españoles, que se hallaban allí.

El pueblo se halla en la punta de una península en forma de dedo apuntando al norte. Dedo de unos 50 m de anchura. A ambos lados de la carretera teníamos el mar. Un lugar único y de gran belleza. Típico paisaje holandés.

Perdón, todavía no lo he presentado: Se llama Marken.

La carretera acaba en un parking, parking de pago por supuesto. ¿U "sos" creíais que los Holandeses eran tontos? ¡Pues no! No sólo te obligan a aparcar y pagar por el coche, sino por número de ocupantes del coche. Se ve que en ese momento se agachó Marco y nos contaron uno menos.

El pueblo es peatonal, con todas las casas de madera, pintadas en verde y blanco. Muy típicas. Todo el pueblo está dedicado al turismo, con bares, restaurantes y un hotel. Tiene su encanto y merece la pena visitarlo. Gracias desde aquí a nuestra guía turística.

Para llegar a Marken tuvimos que pasar por el cinturón exterior de Amsterdam. De repente y circulando por allí me percaté de que hacía apenas 8-9 años había recorrido esa carretera con Raquel. Por aquél entonces ibamos en un Ford K alquilado, de turismo por Holanda y lo único que iba en la parte de detrás de los asientos eran las maletas. ¡¡¡Cómo nos han cambiado las cosas en tan poco tiempo!!! Eso si, por suerte todo a mejor.

El nuevo look de A y S

Tras la revisión médica inicial, que se les realiza a los niños al afrontar su primer año escolar, se les ha detectado tanto a Andrea como a Sofía una leve hipermetropía.

Nos han comentado que es frecuente en niños, y que este defecto se suele corregir sólo hacia los 8 u 10 años de edad. Pero para evitar que mientras se fatigue el ojo, sobre todo al leer o hacer actividades en el colegio, nos han recomendado ponerles gafas.


Las dos se lo tomaron muy bien y tienen ganas de llevarlas. Sofía enseguida nos dijo que ella las quería distintas a la de su hermana. Es de las primeras cosas en las que ya pide ser distinta a su hermana. Creo que en breve se nos va a cabar la comodidad de vestirlas por igual.

El lunes fuimos a una óptica del centro a encargar sus gafas. Tras un rato para probar los diferentes modelos del mostrador, menos mal que las gafas de niños son sólo un 5% de los modelos expuestos, tuvieron claro que modelo quería cada una. Podemos decir que prácticamente eligieron ellas.

Pues bien, ahí tenéis su nuevo look. En unos 15 días estarán listas. A ver cuanto duran...

Teneis un par de fotos más en Flickr.

22 de mayo de 2006

Japan Tag

Que traducido a nuestra lengua significa „El día de Japón”. Este día se debía haber realizado el pasado sábado pero por culpa del mal tiempo tuvo que ser suspendido. Imaginaros lo malo que hizo, para que esta gente, que está acostumbrada a la lluvia, suspenda todo un día de actos y acontecimientos.

Por suerte ya me toca revivir los acontecimientos con periodicidad anual que se celebran en la ciudad, y os puedo contar que en este día se celebran muchos actos organizados por la colonia japonesa que vive en Düsseldorf. Con ellos podemos descubrir su rica cultura. Se realizan actuaciones de teatro, luchas de sumo para los pequeños, maquillajes, actuaciones de música… Todo localizado en el “Altstadt”, al pie del Rin y en la Burgplatz... Aquí podéis ver el programa que había previsto al completo: Clic!

Al final se culmina el día con unos fuegos artificiales que se lanzan desde la orilla opuesta del río, en la zona de Oberkassel. Son muy famosos, tanto que el año pasado estábamos un millón trescientas mil personas presenciándolo.

Pero desde principios de semana estaba anunciado que el sábado iba a ser el peor día de la semana, con tormentas y fuertes vientos, y así fue. Hacia el mediodía, por todos los paneles informativos de la ciudad, por internet, se anunciada que se suspendía el Japan Tag.

La colonia japonesa, es la mayor de toda Europa, por motivos de trabajo actualmente hay unos 4.600 viviendo en Düsseldorf. Es sólo un 4,7% de la población total, pero se han montado su propia calle japonesa, con sus comercios, restaurantes, hoteles, bancos…Además son todos más bien dentro de la clase alta de la ciudad, por lo que son muy respetados y considerados.

Aprovecho para comentar que hay unos 3.000 españoles empadronados en Düsseldorf, así que por qué no se celebra el día Español?

En el siguiente enlace podéis encontrar unos datos muy interesantes sobre la demografía de Düsseldorf. Clic!

En la pirámide generacional, se ve claramente, cómo los de nuestra generación, vamos a tener muchos problemas con el aseguramiento de nuestras pensiones…

12 de mayo de 2006

1 de Mayo: Dinslaken

Aprovechando ese día festivo, nos fuimos todos a una comcentración de Porsche en el hipódromo de Dinslaken.

En 20 minutos en coche estábamos allí los cinco y pudimos ver la mayor concentración de Porsches que jamás habíamos visto. De todos los modelos, de todas las edades y de todos los precios.

Simplemente se juntaban allí para hablar entre ellos de su pasión, de sus aventuras, problemas y demás.

También había una serie de comerciantes paralelos que se establecieron allí para darse a conocer y vender algún que otro producto.

Lo que más nos llamó la atención a todos, fue la concentración de Porsche diesel. Si, Porsche también construyó vehículos diesel: Los tractores. Había muchos de ellos, todos con sus aperos de lujos y restaurados de tal forma que parecían nuevos.

Marco, al rato dejó de interesarse por tanto coche y se dedicó con su hermana Andrea a jugar con el cesped y la arena del hipódromo. Y no se como ocurrió, pero enseguida nos llamó la atención un propietario de Porsche al que le había aparecido un montoncito de arena sobre el capót de su pulido coche. Una pequeña disculpa y la cosa quedó ahí.

Al rato descubrimos un castillo hinchable y allí se quedaron saltando en paz mientras le echaba un vistazo a la concentración.

A quien le interese este tipo de coche es una cita anual recomendable.

Tenéis las fotos aquí

29 de abril de 2006

Tanz in den Mai

Es una expresión que significa "bailando hacia Mayo".

Otra costumbre alemana muy arraigada es que la noche del 30 de Abril al 1 de Mayo hay que pasarla bailando para empezar el mes de Mayo con buen pie y recibir así al buen tiempo que se supone empieza en Mayo.

Así que todos los locales de la ciudad, parques con kiosko, discotecas, etc organizan para dicha noche acontecimientos dónde pasar toda la noche bailando.

Los mayores hacen bailes de salón y los jóvenes se van a las discotecas a bailar los endiablados ritmos de los DJ's de moda. Pero todos van a bailar.

En ayuntamiento también se encarga de organizar bailes al aire libre, como por ejemplo en el Hoffgarten.

Ya os contaremos.

Era sólo cuestión de tiempo

El pasado miércoles, tuve que viajar a Stuttgart y lo hize en tren.

Por la mañana me fui hasta la Hauptbanhof (la estación central) en mi medio de transporte favorito, y aparqué la bici junto a una valla, dónde la enganché con el candado.

11 horas después, a mi vuelta, sólo quedaba en el lugar el candado colgado de la valla, cortado con tenazas.

Estaba en mitad de la plaza que hay frente a la estación. Por allí pasa gente constantemente, y yo creía que ese factor iba a inhibir a los cacos en llevarse la bici. Pero no fue así, se ve que a veces la indiferencia de la multitud provoca que sea más fácil esconderse entre ella para robar.


Como siempre no es el valor de lo robado, sino el incordio de quedarte sin medio de transporte y el tener que volver a comprar otra. Además dos días antes fue la última subasta y no volverá a haber hasta dentro de dos meses, así que el sábado tendré que ir al Flohmarkt (el equivalente al Rastro de Madrid), a comprar otra.

Esta vez me tendré que gastar más en el candado que en la bici...

19 de abril de 2006

Un agradable reencuentro.

Del 5 al 9 de abril se celebró en el recinto ferial de Essen, la decimoctava edición de la Techno Classica.

Para el que no está interesado en el mundillo de los coches antiguos, esa feria le sonará a chino. Para ellos, aclarar que es una de las ferias anuales más importantes a nivel mundial sobre vehículos antiguos, motos, restauración, piezas de recambio, y todo lo que tenga con ello que ver. 10 pabellones repletos de expositores, grandes marcas, industrias auxiliares,…

Tener tal acontecimiento a apenas 30 Km de casa, es todo un lujo al que no podía faltar y por tanto el sábado 8 de Abril por la mañana me fui junto con Marco a disfrutar del evento.

Tras pagar la nada barata entrada de 20€, pude acceder al recinto y empezar a pasear entre auténticas joyas del automóvil.

Marco estuvo la primera media hora gritando “uahuuuu” cada vez que veíamos otro stand nuevo. Mira papa, un Audi!, un Mercedes!, un Porsche!, un destacoplable! (que traducido a nuestro idioma significa descapotable).

La verdad es que estábamos los dos maravillados con lo que veíamos. Además Marco recibía en cada stand algún caramelo en forma de coche, cochecitos de juguete, globos… Y a mi no me daban mas que la chapa para venderme algún producto maravilloso que eliminaba el óxido.

Al celebrarse en territorio alemán, estaban los fabricantes del país sobradamente representados. Cada cual con el stand más grande (Porsche, Audi, Volkswagen, Mercedes, BMW). Me llamaron especialmente la atención el de Mercedes (Je, je) y el de Porsche. El primero centraba sus esfuerzos en presentar su nuevo museo, que haciendo un inciso recomiendo visitar en la ciudad de Stuttgart (Apertura para Mayo 2006), y el segundo presentando su centro de restauración de clásicos, en el que se podían ver en vivo todos los pasos de restauración de un vehículo, a parte de magníficos ejemplares de la marca.

También se encontraban firmas como Jaguar, Citroen, Seat y Fiat. En la parte de empresas especializadas en la compra-venta de coches clásicos, se podía uno deleitar con ejemplares en estado de restauración de los que normalmente sólo se ven en la revista. Mas de uno con valores de venta superiores a los 600.000 €. Vehículos como los Mercedes 540 K, Bugatti,…Alguno estaba en tan buen estado de restauración que podría pasar por nuevo.

Y si lo quisieras, se podía salir de la feria con un clásico bajo el brazo, pues una de las campas exteriores se ponía a disposición de particulares que deseaban vender sus clásicos (30 años de antigüedad) o Youngtimers (20 años). Eso si, alguno estaba en estado lamentable y a un precio desorbitado.

Si posees ya un clásico, tenías infinidad de expositores dedicados a la venta de piezas originales antiguas, nuevas, usadas. Manuales, libros, productos de mantenimiento o restauración, empresas especializadas en la restauración del cuero, de la madera. Un auténtico paraíso.

Una feria muy recomendable para los aficionados al sector. El año que viene volveré a asistir, y me traeré esta vez a mi padre, que también disfrutará de ello.
Marco y yo recorrimos todos los pabellones en relativamente poco tiempo, entramos a las 9h00 y salimos a la 13h30, pero nos dejamos muchas cosas por ver y muchas preguntas por hacer a los expositores.

Poco antes de marchar, me ocurrió algo digno de relatar. En uno de los últimos stands, el de BMW, de repente me quedo quieto ante la visión de un persona en frente de mi en el pasillo. Pasaría solo tres segundos, pero me parecieron tres minutos, hasta que realicé quién tenía en frente. Era José Luis, un amigo de la cuadrilla de los tiempos del colegio mayor en Madrid. Él es de Alcira y desde que me marché de Madrid, no había vuelto a hablar con él más que una sola vez por teléfono.

Reaccionamos a la vez y nos dimos un fuerte abrazo. Es también un apasionado del mundo del motor, y parte de sus días libres los dedica a visitar ferias a lo largo y ancho del mundo. Estaba con su mujer, a la que tuve el gusto de conocer, y tras 5 minutos de mutuo interrogatorio, decidimos que por la tarde volvería a recogerlos al Hotel y cenaríamos juntos en Düsseldorf.

Fue un gran y agradable reencuentro y ahora puedo decir que el mundo es un pañuelo. Nuestras vidas van recorriendo un hilo regido por el tiempo y el espacio, y es alucinante observar cómo nuestro hilo se va cruzando con el de otras personas. Alguien guiará esos hilos?
El día acabó con unos cientos de fotografías que aún tengo que seleccionar para subir a la red y podáis disfrutar también. En breve os añadiré el link.