21 de octubre de 2007

Un día entre bastidores de Nürburgring


A poco más de una hora hacia el Sur de Düsseldorf en el maravilloso encuadre natural del Eifel se halla la Meca del automovilismo Alemán: Nürburgring.

Este sábado fui allí aprovechando el sol que había salido ese día y para hacerle unos kilómetros al coche, quizás los últimos en carreteras alemanas. Además allí me juntaba con unos cuantos porchistas para asistir a una serie de carreras de aficionados, realizadas en el circuito de Fórmula uno.

Pero el circuito más famoso de Nürburgring es el Nordschleife. Un circuito por todo el Eifel con 22 km de recorrido con curvas impresionantes, dónde han corrido desde los inicios del automóvil los mas famosos pilotos. Lo mejor de todo es que a ciertas horas, cuando el circuito no está reservado para para carreras, se puede entrar sin más con tu coche o moto particulares y soltar adrenalina. Sólo hay que respectar las normas del circuito y pagar 15€ por vuelta.

Allí he visto correr desde el jovencito con su coche tuneado al propietario de coches alucinantes con precios por encima de las seis cifras, pasando por la abuela con su abuelito de copiloto y los tres nietos detrás en un Tourán diesel.

Aquí tenéis las fotos de ayer.

Somos famosos!!!


¿Habéis visto la portada del catálogo de Ikea del 2008?

Aquí tenéis la foto un poco más ampliada.

Sí, somos nosotros y nos han elegido como familia tipo para ilustrar su portada. Se ve que las numerosas visitas de Raquel a dicho comercio han servido para algo.

Bueno os cuento la realidad: El fin de semana pasado, realizaban fotos a todo el que quisiera y te obsequiaban una funda con la foto de la portada para colocar en tu catálogo.

El zoo de Wuppertal y el Schwebebahn


Llega el fin de semana, buen tiempo, primera pregunta de los peques: ¿qué hacemos? Están ya tan acostumbrados al ritmo de Raquel, que ya hasta necesitan hacer algo nuevo cada fin de semana y nos lo demanda. ¡¡¡Oh no Dios mío, hemos creado unos monstruos!!!

Con los kilómetros a la espalda de la última semana, esta vez había que buscar algo cercano. Raquel propuso, ir al zoo de Wuppertal. Una población a 30 km al Este de Düsseldorf.

A los peques les encantó. Los tres estaban nerviosos y corriendo de una jaula a otra para ver qué animal se hallaba en ella. Nos gritaban el animal que habían visto, y nos resultó difícil retenerlos cerca nuestro. El summun fue cuando nos metimos en el terrario, y Marco pudo ver a sus amigas las tarántulas y serpientes.

Es un zoo grande, y que necesita de unas cinco horas para ser visitado en su totalidad. Había de todo: leones, tigres, cebras, elefantes, monos,...

¿Y qué es eso del Schwebebahn? Se trata de uno de los atractivos turísticos de la ciudad. Es un tren que recorre por encima del río Wupper toda la ciudad. ¿Y cómo puede ir un tren por encima de un río? Pues muy fácil: colgado.

Lo mejor es que veáis las fotos.

Subimos todos a él, y la verdad que al colgar de un sólo punto y balancear en las curvas, nos dió la sensación de ir en una atracción de feria. Fuimos de punta a punta del pueblo, deteniéndonos en el centro peatonal para echar un vistacito.

Un viaje al Este


Después de celebrar el día de la reunificación alemana el año pasado en Berlín, este año hemos decidido volver a celebrarlo en otra conocida ciudad de la Alemania del Este.

Nos hemos montado un puente de cuatro días y hemos marchado en coche a Dresden. Una bonita ciudad a 500 km de Düsseldorf. Allí nos hemos alojado en un pueblecito a 20 km de la capital llamado Weinböhla. Como lo indica su nombre se produce allí bastante vino blanco, con la variedad de uva Riesling. Y forma parte de la ruta del vino de Sachsen (Sajonia).

Teníamos alquilada una casa recién construida, tanto que quedaba aún algún detalle por acabar. Pero a mi me sirvió para descubrir cómo y con qué materiales se construyen las casas aquí en Alemania. Se utilizan otros materiales que en España, materiales que allí calificaríamos como poco sólidos, pero que después de comprobar su efectividad en cuanto a aislamiento térmico y acústico, creo que deberíamos cambiar nuestra forma de pensar. Como detalle de bienvenida teníamos una botella de vino blanco del lugar esperándonos en la cocina

En las siguientes fotos os presentamos la casita: aquí.

Desde allí, nuestro cuartel general, visitamos la región. En las cercanías teníamos el pueblo ed Moritzburg, donde visitamos su castillo. Schhhhhhhh, no le digáis a nadie que hicimos una foto en el interior. Estaba prohibido.

Los edificios de Dresden nos recordaron a Praga, que por cierto se hallaba a sólo 150 km. Toda la parte vieja, con sus edificios, hoteles y catedrales fueron destruidos en la segunda guerra mundial, y lo que allí veiamos tenía menos de 50 años. Pero se reconstruyó con las piedras originales y respetando al detalle los originales. Una ciudad muy bonita y además muy grande. Todas las fotos las tenéis aquí.

Aprovechamos para subir a un autobús turístico y descubrimos así el resto de la ciudad. Era el típico autobús de dos pisos, y al ser los primeros pudimos sentarnos en la primera fila. Marco estuvo controlando al conductor a través de la mirilla que tenía este para controlar a los pasajeros del piso superior.

Una de las mañanas fuimos a ver la ciudad de Meissen. A parte de la arquitectura característica de sus calles, es conocida por su fábrica de porcelana. En ella se realiza la porcelana más cara de Alemania, y esto lo pudimos comprobar al visitar sus instalaciones. Lo siento, no soy ningún entendido, pero no comprendo cómo alguien puede pagar 150€ por una taza pintada a mano, muy bonita, eso si, pero es que cuando te quieras montar el conjunto de café completo, necesitas el sueldo de un año. Por suerte Meissen no es sólo su fábrica de porcelana, sino que también tiene multitud de rincones característicos para visitar. Prueba de ello lo tenéis en nuestras fotos.

Todas estas ciudades están bañadas por el Elba. Río que ha creado innumerables paisajes naturales de enorme belleza. Una de ellas es la montaña de Königstein (Piedra del rey). Allí arriba se erige una fortaleza militar, desde la que se obtienen preciosas fotos del Elba.

Otra maravilla de la naturaleza es el Bastei. Es una formación de piedras calcáreas modeladas por el viento. A desaconsejar plenamente si se padece de vértigo. De hecho, yo que nunca he pensado en ello, ahora que veo a los peques corriendo y mirando por encima de las barandillas, creo que estoy empezando a padecerlo. Qué sensación mas extraña. Este es enlace a las fotos.

Y ya tocaba volver para Düsseldorf. En resumen decir que tuvimos buen tiempo, no llovió, y que los peques aguantaron estoicamente las largas caminatas y largos días fuera de casa.

En el camino de vuelta paramos a visitar la ciudad de Erfurt. Aquí tenéis otro pequeño montoncito de fotos. Destacar su monumental catedral, que ahora creaba un cómico contraste con las atracciones de la Oktober Fest que se hallaban instaladas delante de ella. Como punto final de nuestra escapada nos dimos un pequeño banquete de comida típica de Sajonia en un restaurante de la plaza del pueblo.

18 de septiembre de 2007

IFMA 2007

No podía marchar de Alemania sin visitar la feria más grande de su producto más emblemático: el automóvil.

Es una feria bianual que se celebra en Frankfurt en el mes de Septiembre. Ha sido impresionante. Todos los fabricantes de automóviles mundiales representando sus gamas de vehículos y algún Concept car, con estudios futurísticos.

Mucha gente, que te hacía imposible avanzar por los stands de las marcas más codiciadas. Todo los coches a tu disposición, con la posibilidad de concertar una cita para probarlos por el recinto ferial o por las calles de la ciudad.

Este año, la moda eran los coche híbridos y no contaminantes. Todos los fabricantes tenían uno. Impresionante el pabellón único de Mercedes (la foto de arriba pertenece a la cúpula de este pabellón), así como el de BMW.

Estuve un buen rato babeando ante las dos novedades de Porsche en su stand. Quien pudiera!

Os dejo las fotos, para que os hagáis una idea.

14 de septiembre de 2007

Visita de Víctor y Pili

Ya les ha costado, pero al final se decidieron y tuvimos durante cuatro días la agradable visita de nuestros amigos Víctor y Pili.

Una pena que no vinieran sus hijos. Aprovechamos esos cortos cuatro días para que se llevaran de Düsseldorf la mayor cantidad de imágenes posibles.

De ello se encargó Raquel, que los que habéis estado aquí sabéis qué magnifico tour de la ciudad tiene preparado para nuestros visitantes.

Se quedaron asombrados con el culto al trasnoche que existe en esta ciudad y se llevaron al paladar toda la buena gastronomía del lugar.

El sábado fuimos en tren hasta Colonia, para que visiten también esta bonita ciudad de la rivera del Rin. Sin palabras se quedaron al verse aplastados por la grandiosidad de la catedral de Colonia al salir de la estación del tren.

Fueron unos agradables cuatro días que se nos pasaron demasiado rápidos en los cuales creo que estuvieron muy a gusto.

Aquí unas pocas fotos de su estancia.

9 de septiembre de 2007

Bad Neuenahr - Ahrweiler.

En la región del Eifel, una bonita zona de colinas cubiertas de bosques y recorridas por sinuosas carreteras, se halla los pueblos de Bad Neuenahr y Ahrweiler.

En una hora y media nos presentamos allí y nos encontramos el pueblo tomado por un mercado artesanal y por lo tanto repleto de gente. Qué mas quieren los alemanes que encontrarse con todo abierto un domingo.

El pueblo es de estilo medieval y está totalmente amurallado, dándole un encanto especial. Después de comer al pie de una antigua prensa de vino, visitamos la zona, que destaca por sus viñas escarpadas al pie del rio Mosel y acabamos en el circuito de Nurburgring, pero, mala suerte, no había ninguna carrera, por lo que volvimos a casita.

Eso si, otra vez con un montón de fotos en la mochila: Aquí.

1 de septiembre de 2007

La Ritterwoche

O lo que traducido sería: la semana de la edad media.

Una semana entera habían estado Andrea y Sofía, preparando con manualidades la actividad y fiesta del sábado.

Aprendieron bailes y canciones medievales. Así como la historia de la época con sus costumbres y hasta de la existencia de una epidemia: La peste.

Ese sábado, tuvieron actividades y juegos con esa temática y nos lo pasamos bien tanto peques como mayores.

Las fotos.

26 de agosto de 2007

Navegando por el Unterbachersee.

Unos conocidos nuestros, Elena y Xsavi, nos invitaron a pasar una tarde navegando en el Unterbacher See, un lago al sur de Düsseldorf. En un pequeño velero que allí se pueden alquilar por horas.

Ellos saben navegar, y disponen del necesario título que les posibilita navegar aquí en Alemania. Por mucho que sepas manejar este tipo de barcos, si no presentan el título no te lo alquilarán. Estos alemanes tan cuadriculados y regulados como siempre.

Son matrimonio, ella de Santander y el Húngaro de Budapest. Y por aquél entonces estaban esperando a una niña. Ocho días después fuimos a verles al Hospital dónde dio a luz a una bonita niña (Elena III).

Subimos los siete al barc, dónde todos tuvimos que colaborar para que ese barquito avanzara. Hasta los peques pudieron coger el timón.

Y como no, concluimos el día con otro picnic al borde del lago. Otro sano día a las espaldas.

Las fotos.

Fiestas de la Schadow

Cerca de casa tenemos una calle comercial llamada Schadowstrasse. Y cada año la cierran al tráfico y organizan en ella su fiesta, con muchos puestos de juegos para los niños.

Andrea y Sofía estuvieron haciendo manualidades, y volvieron a casa con una maraca y una guitarra construida y decorada por ellas. Marco, por contra prefirió ir a ver a las go-gos bailando en el escenario y hablar con el oso polar de los de Greenpeace.

Vale, vale que ya se que no aguantáis. Aquí están las fotos.

20 de agosto de 2007

Los colegas de Marco en su cole.

Si, así vino Marco a Düsseldorf. Tenía dos años, y todavía tomaba biberones. Si lo véis ahora, ya parece todo un mocito. Se nos acabó, ya no tenemos ningún bebé más en casa, aunque sigue siendo el peque de la familia.

Pues bien, hoy le ha hecho unas fotos a sus compañeros de clase: El Blumen Gruppe, y os los presenta aquí.

¿A que son adorables?

18 de agosto de 2007

De picnic al Rin con los compis del cole.

Al reiniciar las clases, una estupenda idea de una de las madres, fue la de encontrarnos en el Rin una tarde del fin de semana y celebrar un típico picnic alemán en las terrazas del Rin.

Pues allí que fuimos padres e hijos. Cada uno trajo algo de comer, con preferencia "selbstgemacht" que significa hecho en casa, y pasamos una estupenda tarde, hablando con otros padres, jugando con los peques y disfrutando del buen ambiente y del tan extraño buen tiempo.

Al acabar seguimos paseando con nuestras bicis por el centro de Düsseldorf: ¡Qué sensación de libertad!

Aquí están las pruebas.

12 de agosto de 2007

Playas de Zandvoort. Segunda parte.


Después de nuestras vacaciones de verano he estado poco activo en cuanto a la publicación de entradas en el blog. Tan poco activo que en dos meses no he escrito nada.

Ya podéis perdonar, pero he estado un poco desmotivado y se ve que esto afecta a mi disposción a escribir.

Bueno, pues aquí estoy de vuelta, y voy a intentar resumir lo acontecido en estos dos meses. Claro está con las tan deseadas fotos.

Un fin de semana, de aquellos en que Raquel se pone nerviosa y se le echan las paredes de la casa encima, tuvimos que salir pitando hacia la playa. Y volvimos a acudir a Zandvoort en Holanda.

Al salir de casa había un sol radiante, pero a medida que nos acercábamos a nuestro destino, ya después de pasar Amsterdam, empezaron a aparecer nubes amenazantes y a ponerse oscuro.

Daba igual, la temperatura seguía siendo buena, y extendimos nuestras toallas en la fina arena de Zandvoort. Nos comimos unos palitos de pescado rebozados con patatas, comprados en los chiringuitos sobre ruedas que van recorriendo la inacabable playa y los peques disfrutamos haciendo castillos y agujeros en la arena.

A las cuatro de la tarde, empezó a llover, y tuvimos, nosotros y otros tantos millones más que estaban allí, que abandonar rápidamente y regresar a casa. Tardamos unas 5 horas en volver a casa, cuando con dos y media sobra para hacer el trayecto. El causante de todo esto fue el monumental atasco que se formó al salir todos de golpe del pueblo. Tardamos dos horas y media en hacer 50 km.

Aquí están las fotos: Enlace a las fotos

27 de junio de 2007

Due Spritze per favore.



El Spritze es el aperitivo típico de Venecia. Consiste en una mezcla de Vino rosado, Campari y soda, y fue uno de los muchos descubrimientos de nuestros 5 días de vacaciones en esa preciosa ciudad italiana.

Unas vacaciones inolvidables en una hermosa ciudad. Me quedé con las ganas de otros 5 días más. Es increíble la cantidad de callejuelas, plazas, rincones hermosos que te encuentras al perderte por cualquiera de sus barrios. Tengo la sensación de haber dejado mucho que ver, a pesar de haber visto lo principal y más conocido.

Todo nos salió a la perfección, el viaje de ida, el de vuelta, el piso que alquilamos, el tiempo, los peques que se portaron como adultos,…

Vimos la plaza de S. Marco, el puente de Rialto, el de la Academia, el de los suspiros, la isla de Murano y sus fábricas de cristal, la isla de Lido y su playa, …Nuestro medio de transporte, a parte del de S. Fernando, fue el del “Barcobús”, perdón, el vaporetto, sacando un bono para los días de nuestra estancia, ya que es el mejor medio de transporte, y es recomendable ver también la ciudad desde el punto de vista del barco, desde sus canales.

Nos encontramos a una población amable, una ciudad limpia y con un aspecto general ordenado y cuidado. Los italianos son de cultura muy parecida a la española, por lo que te sientes en tu salsa.

Nuestro piso de alquiler daba a parte de a un canal, a una plaza, en la que pudimos ver cómo los vecinos de enfrente, con motivo de celebración de un acto familiar, sacaban a la calle sus mesas y se pusieron a comer allí en medio de la plaza, cómo en cualquiera de nuestros pueblos españoles.

Los peques aguantaron nuestras caminatas sin rechistar y esta vez sin medios de locomoción auxiliares (sillas o patinetes). También se vieron recompensados con tres tardes de playa en la isla de Lido, en la que disfrutamos y aprendieron a coger las olas, tanto por encima cómo por debajo, incluido Marco. La primera tarde a Sofía le picó una medusa en un pie, pero se arregló con una crema que le aplicaron los socorristas.

El tiempo acompañó aunque alguna noche no refrescaba lo suficiente y costaba dormirse con ese calor, pero en todo caso preferible a los 12°C que nos encontramos a la vuelta a Düsseldorf.

De las 400 fotos que hicimos he seleccionado estas para vosotros: Enlace a las fotos de Venecia.

Las comidas las hacíamos en casa, con los frescos productos comprados en el supermercado y el pescado del mercado de la plaza de Sta. Margherita. Pero las cenas la hicimos a base de ricas pizzas en un restaurante cerca de casa. Ya sabemos cómo debe saber un buena y auténtica pizza italiana.

En general Venecia es caro, pero no más caro que cualquier ciudad turística. Hay que saber alejarse de los centros más frecuentados y entonces se encontrarán precios más normales. Eso sí, hay precios para extranjeros y precios para foráneos. En uno de los bares, dónde nos sentamos a tomar un aperitivo, me querían cobrar por dos Spritze y dos fantas 13 €, cuando en la mesa de al lado le habían cobrado 5€ por dos Spritze y dos pinchos a dos jubilados del lugar. Una simple observación al camarero sirvió para rebajar el precio a 9 €.

No faltó una visita a la isla de Murano, que no hizo más que confirmar la poca afección que le tenemos a todos estos artículos innecesarios y terriblemente sobre valorados. Salimos de la isla con tan sólo un pequeño reloj de pulsera con cristal trabajado en la isla, para nuestra Au Pair que se marcha en Agosto. Pero nada más.

Extraño fue el que nosotros llamamos “Efecto góndola” que nos apareció a Raquel, al tercer día, y posteriormente a mi. Unos mareos que te dan la impresión de seguir en el vaporetto. Al principio lo achacamos a los efectos del bitter o del Lambrusco, o del Proseco que nos bebíamos a mediodía para comer, para luego pensar en algún problemilla de salud, pero en cuanto me apareció a mí también, dedujimos que era el efecto secundario de tanto viaje en vaporetto.

En uno de nuestro paseos sin rumbo por las callejuelas, desembocamos en una plaza en la que se celebraba una fiesta del barrio, en la que había un estrado para las actuaciones. Mientras comíamos unos estupendos mejillones cocidos por los vecinos, pudimos presenciar un tango bailado por varias parejas y posteriormente el canto de una anciana del lugar que se empeñó en coger el micrófono. Haceros una idea de lo bien que cantaba, que los peques se tuvieron que tapar los oídos. Eso sí, al final recibió aplausos y ovación.

Otra anécdota fue que al cruzarnos con una pareja con un niño de unos dos años en silla, y del que los padres estaban un poco hasta el gorro, pues les acababa de tirar por el suelo los juguetes. De repente nos ven llegar con los tres enanos, ese día vestidos igual, y la exclamación del padre le salió del alma: Joer, trillizos!!! El pobre hombre estaba desbordado con las jugarretas del suyo y se dió cuenta de que podía ser peor...

Si tenéis ocasión de ir, no os la perdáis, Venecia es muy recomendable.

18 de junio de 2007

Salida con el concesionario Porsche de Düsseldorf


Ayer domingo el concesionario de Düsseldorf, organizó una salida entre sus clientes.

Una buena excusa para escaparnos Raquel y yo por unas horas y dejar a los peques al cargo de Mathilde.

Nos juntamos 120 Porsche en el parking del concesionario a las 9h30.

Se nos ofreció un buen desayuno aunque nosotros llegamos un poco tarde y la cola para conseguir un café era demasiado larga. Eso sí, pudimos beber un buen zumo y comer una ensalada de frutas. Estábamos rodeados de la clase alta de Düsseldorf. Miraras a dónde miraras, siempre descubrías alguna marca entre la ropa de la gente y muchos de ellos estaban demasiado morenos para el sol de aquí.

A las 10h30 se nos dijo por fin a dónde nos dirijiríamos y se nos entregó el roadbook. Nos esperaban 98 km de bonitas carreteras de curvas en la región de Niederrhein, limítrofe con Holanda, para acabar en un castillo del siglo XIII dónde comimos y realizamos algunas actividades "deportivas" cómo tiro al arco y paseo en canoa.

A las 15h00 se daba el acto por concluído y cada uno volvía por su cuenta.

Para orgarnizar el viaje de ida, se dividió al grupo en 11 grupos de 12 coches, y la única norma era no adelantar al que tuviésemos delante. Tuve delante a un 993 cabrio con un escape deportivo que sonaba de maravilla y detrás a otro 964 cabrio con chip de potencia cartronic. Según el dueño tenía 300 Cv.

Estuvo muy bien, pues a pesar de mantener una distancia de seguridad entre nosotros, pudimos mantener una buena media y tomar alguna curvita alegremente. Sabes que el que tienes delante acelera al menos tan rápido como tu y el de detrás tiene la misma potencia de frenado que tú.
Pude ver un 993 GT, un 996 GT2 y un 997 GT3, los cuales estaban en el mismo grupo y aparcaron juntos.

A Raquel le está gustando cada vez más este tipo de actividades, pues al fin y al cabo se trata de hacer turismo. Creo que empieza a disfrutar del Porsche.

La anécdota del día fue que Raquel descubrió su deporte: el tiro al arco. Nos explicaron cómo funcionaba, cómo se debía coger el arco, cómo poner la flecha y como apuntar. Teníamos tres flechas. En su primera flecha, cuando estaba a punto de disparar, le dijo el instructor que apuntara un poco mas abajo. Le hizo caso y aún en la diana, la flecha se fue baja. En el segundo tiro, no le hizo caso e hizo diana: en pleno centro. El tercer tiro, aunque no en pleno centro,lo hizo en la siguiente circunferencia concéntrica al centro. Cómo le gusto, hizo otra tanda de tres tiros, y los tres fueron del estilo.

Eso si, teníamos las dianas a apenas 15 m, cuando en campeonatos se tira entre 150 y 200 m de distancia.

Las fotos del día están aquí.

Raquel y el windsurf.


Hace unos meses, descubrimos que en uno de los lagos al sur de Düsseldorf, había una escuela de windsurf. Como es un deporte que he practicado mucho de joven y que se que es relativamente rápido de aprender, y como Raquel se mostraba interesada, le recomendé que lo hiciera.

Ahora en Junio, con mejor temperatura, se decidió junto con una amiga a realizarlo. Era un fin de semana completo de 10h00 a 18h00. Empezaron con teoría y acabaron practicando lo aprendido. Raquel como buena alumna que es, ya supo el domingo ir y venir a diferentes puntos que se marcaba a lo largo y ancho del lago.

Ahora sólo le queda practicar, para lo que tiene una serie de horas a buen precio, y así podremos practicar juntos este deporte.

El sábado por la tarde fuimos, los peques y yo, a buscarla desde la otra orilla, por medio de un barco de pedales que alquilaban por horas. Raquel estaba impaciente esperándonos, pues se acercaba la hora de recogerla y no nos veía. No se imaginaba que bamos a aparecer vía marítima.

Aquí están las pruebas de sus proezas.

El cumple de Andrea y Sofía.



T
ras un año de espera, por fin llegó el día de su cumpleaños, y qué mejor forma que celebrarlo que con sus compañeras de clase.

Organizamos una pequeña fiesta en Bobolino, unas instalaciones con juegos para los peques. Se lo pasaron de maravilla, acompañadas de 12 compañeras-os. Sin parar de saltar en las camas elásticas, castillos hinchables y laberintos de pruebas.

Os dejo las fotos, que son más interesantes que mis descripcciones: Cumpleaños A y S.

8 de junio de 2007

Las abuelas volvieron a Düsseldorf

Tras el nacimiento de nuestra primera sobrina, Raquel debía visitarla par conocerla, por lo que se reservó una semana para volver a España. Esa semana hicimos intercambio: mandamos a Raquel y a cambio recibimos a Mamé. Y la semana siguiente devolvimos a Mamé a España y esta vez recibimos a cambio a Raquel y a abuela Fausta.

Para nosotros fueron dos semanas muy entretenidas, sobre todo para los peques que recibieron grandes dosis de mimos y cariños.

Además como se acercaba el cumple de las niñas, estas no pararon de recibir reagalos, y Marco también se llevó alguno de rebote.

Mamé nos hizo unas buenas comidas y cenas, que nos hicieron chuparnos los dedos.

Con ambas aprovechamos para pasear y tomar el aire por la ciudad.

Abuela Fausta disfrutó de las grandes explanadas de hierba y del frondoso de los bosques.

Pero mejor os dejo unas cuantas fotos de sus estancias:

Mamé en Düsseldorf

Abuela Fausta en Düsseldorf

16 de mayo de 2007

Raquel disfrutando del descapotable

Todavía me acuerdo cuando a Raquel le enseñé el coche de mis sueños y me dijo que era feo, que parecía un coche viejo, y muchos más sapos que en ese momento salieron de su boca...

Pues en el siguiente vídeo, no la reconozco:

12 de mayo de 2007

Marco, 4 años

Como regalito sorpresa os anexo un pequeño vídeo de Marco disfrutando en el tobogán de Willingen durante nuestro fin de semana en Hochsauerland



Espero que os riaís un rato.