1 de septiembre de 2007

La Ritterwoche

O lo que traducido sería: la semana de la edad media.

Una semana entera habían estado Andrea y Sofía, preparando con manualidades la actividad y fiesta del sábado.

Aprendieron bailes y canciones medievales. Así como la historia de la época con sus costumbres y hasta de la existencia de una epidemia: La peste.

Ese sábado, tuvieron actividades y juegos con esa temática y nos lo pasamos bien tanto peques como mayores.

Las fotos.

26 de agosto de 2007

Navegando por el Unterbachersee.

Unos conocidos nuestros, Elena y Xsavi, nos invitaron a pasar una tarde navegando en el Unterbacher See, un lago al sur de Düsseldorf. En un pequeño velero que allí se pueden alquilar por horas.

Ellos saben navegar, y disponen del necesario título que les posibilita navegar aquí en Alemania. Por mucho que sepas manejar este tipo de barcos, si no presentan el título no te lo alquilarán. Estos alemanes tan cuadriculados y regulados como siempre.

Son matrimonio, ella de Santander y el Húngaro de Budapest. Y por aquél entonces estaban esperando a una niña. Ocho días después fuimos a verles al Hospital dónde dio a luz a una bonita niña (Elena III).

Subimos los siete al barc, dónde todos tuvimos que colaborar para que ese barquito avanzara. Hasta los peques pudieron coger el timón.

Y como no, concluimos el día con otro picnic al borde del lago. Otro sano día a las espaldas.

Las fotos.

Fiestas de la Schadow

Cerca de casa tenemos una calle comercial llamada Schadowstrasse. Y cada año la cierran al tráfico y organizan en ella su fiesta, con muchos puestos de juegos para los niños.

Andrea y Sofía estuvieron haciendo manualidades, y volvieron a casa con una maraca y una guitarra construida y decorada por ellas. Marco, por contra prefirió ir a ver a las go-gos bailando en el escenario y hablar con el oso polar de los de Greenpeace.

Vale, vale que ya se que no aguantáis. Aquí están las fotos.

20 de agosto de 2007

Los colegas de Marco en su cole.

Si, así vino Marco a Düsseldorf. Tenía dos años, y todavía tomaba biberones. Si lo véis ahora, ya parece todo un mocito. Se nos acabó, ya no tenemos ningún bebé más en casa, aunque sigue siendo el peque de la familia.

Pues bien, hoy le ha hecho unas fotos a sus compañeros de clase: El Blumen Gruppe, y os los presenta aquí.

¿A que son adorables?

18 de agosto de 2007

De picnic al Rin con los compis del cole.

Al reiniciar las clases, una estupenda idea de una de las madres, fue la de encontrarnos en el Rin una tarde del fin de semana y celebrar un típico picnic alemán en las terrazas del Rin.

Pues allí que fuimos padres e hijos. Cada uno trajo algo de comer, con preferencia "selbstgemacht" que significa hecho en casa, y pasamos una estupenda tarde, hablando con otros padres, jugando con los peques y disfrutando del buen ambiente y del tan extraño buen tiempo.

Al acabar seguimos paseando con nuestras bicis por el centro de Düsseldorf: ¡Qué sensación de libertad!

Aquí están las pruebas.

12 de agosto de 2007

Playas de Zandvoort. Segunda parte.


Después de nuestras vacaciones de verano he estado poco activo en cuanto a la publicación de entradas en el blog. Tan poco activo que en dos meses no he escrito nada.

Ya podéis perdonar, pero he estado un poco desmotivado y se ve que esto afecta a mi disposción a escribir.

Bueno, pues aquí estoy de vuelta, y voy a intentar resumir lo acontecido en estos dos meses. Claro está con las tan deseadas fotos.

Un fin de semana, de aquellos en que Raquel se pone nerviosa y se le echan las paredes de la casa encima, tuvimos que salir pitando hacia la playa. Y volvimos a acudir a Zandvoort en Holanda.

Al salir de casa había un sol radiante, pero a medida que nos acercábamos a nuestro destino, ya después de pasar Amsterdam, empezaron a aparecer nubes amenazantes y a ponerse oscuro.

Daba igual, la temperatura seguía siendo buena, y extendimos nuestras toallas en la fina arena de Zandvoort. Nos comimos unos palitos de pescado rebozados con patatas, comprados en los chiringuitos sobre ruedas que van recorriendo la inacabable playa y los peques disfrutamos haciendo castillos y agujeros en la arena.

A las cuatro de la tarde, empezó a llover, y tuvimos, nosotros y otros tantos millones más que estaban allí, que abandonar rápidamente y regresar a casa. Tardamos unas 5 horas en volver a casa, cuando con dos y media sobra para hacer el trayecto. El causante de todo esto fue el monumental atasco que se formó al salir todos de golpe del pueblo. Tardamos dos horas y media en hacer 50 km.

Aquí están las fotos: Enlace a las fotos

27 de junio de 2007

Due Spritze per favore.



El Spritze es el aperitivo típico de Venecia. Consiste en una mezcla de Vino rosado, Campari y soda, y fue uno de los muchos descubrimientos de nuestros 5 días de vacaciones en esa preciosa ciudad italiana.

Unas vacaciones inolvidables en una hermosa ciudad. Me quedé con las ganas de otros 5 días más. Es increíble la cantidad de callejuelas, plazas, rincones hermosos que te encuentras al perderte por cualquiera de sus barrios. Tengo la sensación de haber dejado mucho que ver, a pesar de haber visto lo principal y más conocido.

Todo nos salió a la perfección, el viaje de ida, el de vuelta, el piso que alquilamos, el tiempo, los peques que se portaron como adultos,…

Vimos la plaza de S. Marco, el puente de Rialto, el de la Academia, el de los suspiros, la isla de Murano y sus fábricas de cristal, la isla de Lido y su playa, …Nuestro medio de transporte, a parte del de S. Fernando, fue el del “Barcobús”, perdón, el vaporetto, sacando un bono para los días de nuestra estancia, ya que es el mejor medio de transporte, y es recomendable ver también la ciudad desde el punto de vista del barco, desde sus canales.

Nos encontramos a una población amable, una ciudad limpia y con un aspecto general ordenado y cuidado. Los italianos son de cultura muy parecida a la española, por lo que te sientes en tu salsa.

Nuestro piso de alquiler daba a parte de a un canal, a una plaza, en la que pudimos ver cómo los vecinos de enfrente, con motivo de celebración de un acto familiar, sacaban a la calle sus mesas y se pusieron a comer allí en medio de la plaza, cómo en cualquiera de nuestros pueblos españoles.

Los peques aguantaron nuestras caminatas sin rechistar y esta vez sin medios de locomoción auxiliares (sillas o patinetes). También se vieron recompensados con tres tardes de playa en la isla de Lido, en la que disfrutamos y aprendieron a coger las olas, tanto por encima cómo por debajo, incluido Marco. La primera tarde a Sofía le picó una medusa en un pie, pero se arregló con una crema que le aplicaron los socorristas.

El tiempo acompañó aunque alguna noche no refrescaba lo suficiente y costaba dormirse con ese calor, pero en todo caso preferible a los 12°C que nos encontramos a la vuelta a Düsseldorf.

De las 400 fotos que hicimos he seleccionado estas para vosotros: Enlace a las fotos de Venecia.

Las comidas las hacíamos en casa, con los frescos productos comprados en el supermercado y el pescado del mercado de la plaza de Sta. Margherita. Pero las cenas la hicimos a base de ricas pizzas en un restaurante cerca de casa. Ya sabemos cómo debe saber un buena y auténtica pizza italiana.

En general Venecia es caro, pero no más caro que cualquier ciudad turística. Hay que saber alejarse de los centros más frecuentados y entonces se encontrarán precios más normales. Eso sí, hay precios para extranjeros y precios para foráneos. En uno de los bares, dónde nos sentamos a tomar un aperitivo, me querían cobrar por dos Spritze y dos fantas 13 €, cuando en la mesa de al lado le habían cobrado 5€ por dos Spritze y dos pinchos a dos jubilados del lugar. Una simple observación al camarero sirvió para rebajar el precio a 9 €.

No faltó una visita a la isla de Murano, que no hizo más que confirmar la poca afección que le tenemos a todos estos artículos innecesarios y terriblemente sobre valorados. Salimos de la isla con tan sólo un pequeño reloj de pulsera con cristal trabajado en la isla, para nuestra Au Pair que se marcha en Agosto. Pero nada más.

Extraño fue el que nosotros llamamos “Efecto góndola” que nos apareció a Raquel, al tercer día, y posteriormente a mi. Unos mareos que te dan la impresión de seguir en el vaporetto. Al principio lo achacamos a los efectos del bitter o del Lambrusco, o del Proseco que nos bebíamos a mediodía para comer, para luego pensar en algún problemilla de salud, pero en cuanto me apareció a mí también, dedujimos que era el efecto secundario de tanto viaje en vaporetto.

En uno de nuestro paseos sin rumbo por las callejuelas, desembocamos en una plaza en la que se celebraba una fiesta del barrio, en la que había un estrado para las actuaciones. Mientras comíamos unos estupendos mejillones cocidos por los vecinos, pudimos presenciar un tango bailado por varias parejas y posteriormente el canto de una anciana del lugar que se empeñó en coger el micrófono. Haceros una idea de lo bien que cantaba, que los peques se tuvieron que tapar los oídos. Eso sí, al final recibió aplausos y ovación.

Otra anécdota fue que al cruzarnos con una pareja con un niño de unos dos años en silla, y del que los padres estaban un poco hasta el gorro, pues les acababa de tirar por el suelo los juguetes. De repente nos ven llegar con los tres enanos, ese día vestidos igual, y la exclamación del padre le salió del alma: Joer, trillizos!!! El pobre hombre estaba desbordado con las jugarretas del suyo y se dió cuenta de que podía ser peor...

Si tenéis ocasión de ir, no os la perdáis, Venecia es muy recomendable.

18 de junio de 2007

Salida con el concesionario Porsche de Düsseldorf


Ayer domingo el concesionario de Düsseldorf, organizó una salida entre sus clientes.

Una buena excusa para escaparnos Raquel y yo por unas horas y dejar a los peques al cargo de Mathilde.

Nos juntamos 120 Porsche en el parking del concesionario a las 9h30.

Se nos ofreció un buen desayuno aunque nosotros llegamos un poco tarde y la cola para conseguir un café era demasiado larga. Eso sí, pudimos beber un buen zumo y comer una ensalada de frutas. Estábamos rodeados de la clase alta de Düsseldorf. Miraras a dónde miraras, siempre descubrías alguna marca entre la ropa de la gente y muchos de ellos estaban demasiado morenos para el sol de aquí.

A las 10h30 se nos dijo por fin a dónde nos dirijiríamos y se nos entregó el roadbook. Nos esperaban 98 km de bonitas carreteras de curvas en la región de Niederrhein, limítrofe con Holanda, para acabar en un castillo del siglo XIII dónde comimos y realizamos algunas actividades "deportivas" cómo tiro al arco y paseo en canoa.

A las 15h00 se daba el acto por concluído y cada uno volvía por su cuenta.

Para orgarnizar el viaje de ida, se dividió al grupo en 11 grupos de 12 coches, y la única norma era no adelantar al que tuviésemos delante. Tuve delante a un 993 cabrio con un escape deportivo que sonaba de maravilla y detrás a otro 964 cabrio con chip de potencia cartronic. Según el dueño tenía 300 Cv.

Estuvo muy bien, pues a pesar de mantener una distancia de seguridad entre nosotros, pudimos mantener una buena media y tomar alguna curvita alegremente. Sabes que el que tienes delante acelera al menos tan rápido como tu y el de detrás tiene la misma potencia de frenado que tú.
Pude ver un 993 GT, un 996 GT2 y un 997 GT3, los cuales estaban en el mismo grupo y aparcaron juntos.

A Raquel le está gustando cada vez más este tipo de actividades, pues al fin y al cabo se trata de hacer turismo. Creo que empieza a disfrutar del Porsche.

La anécdota del día fue que Raquel descubrió su deporte: el tiro al arco. Nos explicaron cómo funcionaba, cómo se debía coger el arco, cómo poner la flecha y como apuntar. Teníamos tres flechas. En su primera flecha, cuando estaba a punto de disparar, le dijo el instructor que apuntara un poco mas abajo. Le hizo caso y aún en la diana, la flecha se fue baja. En el segundo tiro, no le hizo caso e hizo diana: en pleno centro. El tercer tiro, aunque no en pleno centro,lo hizo en la siguiente circunferencia concéntrica al centro. Cómo le gusto, hizo otra tanda de tres tiros, y los tres fueron del estilo.

Eso si, teníamos las dianas a apenas 15 m, cuando en campeonatos se tira entre 150 y 200 m de distancia.

Las fotos del día están aquí.

Raquel y el windsurf.


Hace unos meses, descubrimos que en uno de los lagos al sur de Düsseldorf, había una escuela de windsurf. Como es un deporte que he practicado mucho de joven y que se que es relativamente rápido de aprender, y como Raquel se mostraba interesada, le recomendé que lo hiciera.

Ahora en Junio, con mejor temperatura, se decidió junto con una amiga a realizarlo. Era un fin de semana completo de 10h00 a 18h00. Empezaron con teoría y acabaron practicando lo aprendido. Raquel como buena alumna que es, ya supo el domingo ir y venir a diferentes puntos que se marcaba a lo largo y ancho del lago.

Ahora sólo le queda practicar, para lo que tiene una serie de horas a buen precio, y así podremos practicar juntos este deporte.

El sábado por la tarde fuimos, los peques y yo, a buscarla desde la otra orilla, por medio de un barco de pedales que alquilaban por horas. Raquel estaba impaciente esperándonos, pues se acercaba la hora de recogerla y no nos veía. No se imaginaba que bamos a aparecer vía marítima.

Aquí están las pruebas de sus proezas.

El cumple de Andrea y Sofía.



T
ras un año de espera, por fin llegó el día de su cumpleaños, y qué mejor forma que celebrarlo que con sus compañeras de clase.

Organizamos una pequeña fiesta en Bobolino, unas instalaciones con juegos para los peques. Se lo pasaron de maravilla, acompañadas de 12 compañeras-os. Sin parar de saltar en las camas elásticas, castillos hinchables y laberintos de pruebas.

Os dejo las fotos, que son más interesantes que mis descripcciones: Cumpleaños A y S.

8 de junio de 2007

Las abuelas volvieron a Düsseldorf

Tras el nacimiento de nuestra primera sobrina, Raquel debía visitarla par conocerla, por lo que se reservó una semana para volver a España. Esa semana hicimos intercambio: mandamos a Raquel y a cambio recibimos a Mamé. Y la semana siguiente devolvimos a Mamé a España y esta vez recibimos a cambio a Raquel y a abuela Fausta.

Para nosotros fueron dos semanas muy entretenidas, sobre todo para los peques que recibieron grandes dosis de mimos y cariños.

Además como se acercaba el cumple de las niñas, estas no pararon de recibir reagalos, y Marco también se llevó alguno de rebote.

Mamé nos hizo unas buenas comidas y cenas, que nos hicieron chuparnos los dedos.

Con ambas aprovechamos para pasear y tomar el aire por la ciudad.

Abuela Fausta disfrutó de las grandes explanadas de hierba y del frondoso de los bosques.

Pero mejor os dejo unas cuantas fotos de sus estancias:

Mamé en Düsseldorf

Abuela Fausta en Düsseldorf

16 de mayo de 2007

Raquel disfrutando del descapotable

Todavía me acuerdo cuando a Raquel le enseñé el coche de mis sueños y me dijo que era feo, que parecía un coche viejo, y muchos más sapos que en ese momento salieron de su boca...

Pues en el siguiente vídeo, no la reconozco:

12 de mayo de 2007

Marco, 4 años

Como regalito sorpresa os anexo un pequeño vídeo de Marco disfrutando en el tobogán de Willingen durante nuestro fin de semana en Hochsauerland



Espero que os riaís un rato.

7 de mayo de 2007

Una escapada a Lieja



Aprovechando que tenemos Au-pair, que hacía buen día y que me apetecía hacer unos cuantos kilómetros descapotado, llegamos Raquel y yo rápidamente a un acuerdo. No tengo que aclarar que a Raquel le costó poco decidirse. Nos íbamos a Lieja, una ciudad belga a una hora y media de Düsseldorf.

A pesar de la Au-pair, se nos coló Marco, que no le acaba de coger el gustillo al descapotable y estuvo muy quejita. La próxima vez se queda con sus hermanas y Mathilde.

Después de conseguir salir de nuestro barrio, el cual estaba sitiado por la media maratón de Düsseldorf, nos dirigimos por la autopista hacia Lieja.

Yo me esperaba ver una ciudad bonita, pero nos encontramos una ciudad poco turística, muy sucia y con pocas edificios elegantes que ver en el centro. Quizás como decía Raquel, es porque llevamos una media muy alta últimamente.

La ciudad se forma al pié del río Meuse, que también es navegable, y por ser domingo, a lo largo de toda su orilla se organiza un mercado. Mercado de flores, carne, verdura, fruta, ropa y con mucho asombro: de pescado. Qué alegría ver pescado fresco!!! Tanta que nos compramos medio kilo de langostinos cocidos, que luego nos comimos en un banco a la orilla del río. Marco prefirió patatas fritas.

Después de dar una pequeña vuelta por la ciudad con el coche, volvimos hacia Düsseldorf, pero esta vez la segunda parte del camino, la hicimos por carreteras nacionales evitando la autopista.

Raquel se quedó con una “fotografía” que seguro echará de menos cuando volvamos a España: el color verde del campo.

Llegados a Düsseldorf, cambiamos el coche por nuestras bicis, y todavía tuvimos tiempo para tomarnos un helado y una cerveza por el casco viejo.

Y este fue el último día de estas seis semanas de verano que hemos tenido. Hoy como bien han anunciado los metereólogos, llueve. Aunque también es necesaria, porque ya estaba la ciudad un poco polvorienta y con mucho polen en el aire.

Nuestras fotos aquí.

2 de mayo de 2007

7° Encuentro Porsche en Dinslaken



El 1 de Mayo es un gran día para lo amantes de esta marca de automóviles. La asociación de amigos de Porsche de Rhein-Wessel organiza un encuentro de este tipo de automóviles.

Pues allí estuve, rodeado esta vez de 2006 Porsche. Sí, esa es la cifra oficial de este año, con la que se superó con creces la cifra del año pasado, gracias en parte al buen tiempo que tuvimos (Sol y 25ºC)

Pero el lado negativo del buen tiempo, fue la presencia de polvo. Lo veréis en las fotos, ningún coche se salvo de cubrirse con una capita de polvo. No se la de horas de limpieza que se tiraron por la borda ayer. Bueno, haciendo una estimación: 2006 Coches x 3 horas = 6.018 horas tiradas por la borda. Qué pena.

Me presenté hacia las 10h00 de la mañana, y los participantes llevaban llenando el hipódromo desde las 9h00. Aquello estaba repleto de Porsche. Salían por todas las esquinas, de todos los modelos, años, y estados. Por eso llegué a pensar que nuestros queridos eran de lo más vulgar.

Estuve unas 6 horas disfrutando de aquello, hablando con la gente con la que suelo participar en varios foros, e intercambiando opiniones y experiencias.

Lo mejor de todo son las fotos.

Hochsauerland – Willingen



Siguiendo con nuestra racha de excursiones de fin de semana, para el puente de Mayo decidimos irnos al monte. Un poco de naturaleza nos iba a venir muy bien.

Así que tras las gestiones previas de búsqueda de alojamiento, tareas que soluciona a la perfección Raquel, el viernes después del trabajo nos dispusimos a meternos de lleno en el atasco. Sí, es así, los vienes por la tarde están las autopistas llenas. ¿Quién ha hablado de velocidad libre en las autopistas alemanas?. Tardamos una hora más de lo previsto, pero llegamos a nuestra casita rural.

Como siempre Raquel dio en el clavo. Una casita preciosa, muy bien equipada y con un balconcillo al sur aprovechable para asar y tomar el sol.

El sábado por la mañana me fui a andar en bici por el monte y aparecí por casa a la una del mediodía. Mientras tanto el resto se había levantado tranquilamente, desayunado y desahogado en el parque de juegos (sin arena!!!) que había justo debajo de casa.

Después de comer y, una buena y necesitada siesta para el padre y el hijo, nos fuimos por carreteras locales hasta el pueblo de Winterberg. Allí estuvieron jugando los niños en un parque y hasta jugaron al ajedrez. Papá y mamá cenaban en una terraza aprovechando los últimos rayos de sol del día.

Al día siguiente, domingo, nos fuimos a Willingen, dónde entre otras muchas instalaciones, disponían de un centro de cura con aguas minerales y un complejo de piscinas y toboganes. Peques y grandes disfrutamos de lo lindo.

Al salir, volvimos a comer a casita, y después hicimos un par de bajadas en los trineos con ruedas de Willingen.

Aclarar que esta zona y en invierno suele estar nevada y cuenta con multitud de remontes dispersados por las colinas para esquiar. Los pueblos recuerdan a los de Munich.

Las fotos de Willingen.

23 de abril de 2007

Sofía, casi 7 años

El otro día, íbamos Sofía y yo en la bici de mamá con silla, de camino a una librería para comprar algún libro en alemán para que leyera.

Pasamos por uno de los estanques del Hofgarten y allí se estaban cortejando una pareja de cisnes entre patos y otras aves acuáticas. Estaban los dos nadando en círculos con tal elegancia que recordaba a una pareja bailando un vals.

Me paré para enseñárselo a Sofía y le dije:

(Yo): Mira Sofía, ¿ves esa pareja de cisnes bailando?

(Sofía): Si

(Yo): Pues bailan por que son novios y se van a casar.

(Sofía): No, no es posible. No pueden ser novios, por que son chicas.

(Yo): ¿Cómo que son chicas?

(Sofía): Si, ¿no lo ves? Son blancos. Los cisnes chicos son de color negro.

Le aclaro a Sofía que el color de los cisnes no indica su sexo y me dice:

(Sofía): Ah, vale. Entonces los patos son los invitados a la boda...


Otra anécdota es una conversación que tuvo con su madre:

Se acerca la fecha de su cumpleaños, y ya andan mirando lo que quisieran como regalo. El mayor deseo es una Nintendo DS. Regalo que ya pidieron para navidades, pero que Papá Noel no pudo traer. Así que ya vuelven a la carga.

Andaba Sofía insistiéndole a su madre que quería una Nintendo, y le pregunta su madre que a quién de su clase se lo había visto para querer tener una. La contestación fue bien clara:

No se lo he visto a nadie de clase, pero mamá, tu me has enseñado que hay que ser diferente, y no pedir lo que tienen los demás...

Cada día nos sorprenden con conversaciones del estilo. La verdad que es una gozada ver cómo van madurando y cómo saben ya construir deducciones a su favor.

16 de abril de 2007

DTM 2007

El mes de Abril es un mes completo en lo que a actividades automovilísticas se refiere, después de las visitas a la Technoclassica y al Meilenwerk, este domingo nos esperaba la presentación de la temporada 2007 del DTM en la Königs Allee.

Es el segundo año que lo organizan, y puedo decir que han aprendido del primer año y corregido los muchos errores que se produjeron. El año pasado se organizó en torno al pequeño bucle inferior de la Kö, y la verdad es que se quedó muy pequeño para los 138.000 espectadores que se amontonaron. Este año el bucle se realizó tomando toda la avenida, y todos y cada uno de los 180.000 espectadores tuvimos un sitio a pie de valla para poder ver el acontecimiento.

Gracias al disciplinado público, que acata todas las normas, se pueden organizar este tipo de eventos, estoy seguro de que es España, habría multitud de invasiones del trazado por parte del público.

La mañana empezó con una demostración de automóviles clásicos de carreras. Era la primera vez que veía algunos de los coches de competición de los años 40 en vivo. Dando gas. Que ruido más bonito salía de esos motores de 8 y 12 cilindros. Había un par de Mercedes cuyo valor actual supera el millón de Euros, que nos hicieron disfrutar y representar el ambiente de las carreras de aquellos años locos También vimos unos cuanto Ferraris, Porsches, Cobras de época. Previsores que son también repartieron a todos unos tapones para los oídos. A los peques les vinieron de maravilla para poder aguantar ese ruido.

A continuación tuvimos unas demostraciones de Karts. Marco no paró de insistir en que quería conducir uno de esos coches de juguete. Me quedé alucinado con los de la categoría a partir de 18 años. Unos Karts con aceleraciones de 0 a 100 Km/h en apenas 3,5 segundos, y velocidades de 200 km/h. Vaya sensaciones!!!

A continuación tuvimos una demostración de equilibrios con motos y como momento cúlmen de la jornada, las demostraciones de los coches de la DTM.

Compiten solo Audi y Mercedes, con sus versiones de circuito del Audi A4 y del Clase C. Aquí tuvimos un espectáculo digno de ver, por causa de un disco de freno sobrecalentado, ardió por completo en espacio de pocos segundo uno de los Mercedes participantes. Hay que aclarar que su carrocería es al completo de fibra de carbono, lo que ha propiciado que ardiera tan rápidamente. Fue a uno 50 m de dónde estaba, por lo que pude ver todo. Eso obligó a la actuación de los bomberos y tras la posterior retirada del coche y limpieza del lugar, pudo continuar la demostración.

Por suerte se trataba de un coche de la temporada 2002, utilizado para este tipo de demostraciones. Fue remarcable la actuación del público, que sin rechistar y ordenadamente se alejó del lugar por orden de los equipos de seguridad.

Es impresionante el ruido que realizan esos monstruos y las aceleraciones que tienen.

Estuvo también, a parte de todos los pilotos de la DTM, el piloto de fórmula 1 Mika Häkkinen, que ahora participa en la DTM. Todos estuvieron repartiendo autógrafos por el improvisado circuito.

La jornada estuvo amenizada por actuaciones del ganador de Operación Triunfo de Alemania, y por las All Saints.

En fin, otro buen día en torno a uno de mis hobbies, y lo mejor de todo: a pie de casa.

Las fotos aquí

Los García en Düsseldorf.

Desde el pasado jueves y hasta el domingo tuvimos la agradabe visita de nuestros amigos Nathalie y Pablo y sus dos hijas, Evany y Olaia (perdón si lo he escrito mal). Así que esta vez batimos el record de huéspedes en casa. Estábamos 10 en total. Y la verdad es que estuvimos muy a gusto, sin agobios. Todavía nos quedaba el salón libre para alojar a alguien más.

Tuvieron la suerte de disfrutar de un tiempo típico de verano, con noches con temperaturas de 22°C y viento calentito.

Creo que se quedaron encantados con la ciudad, quedándose asombrados por la vida y el ambiente que hay en la calle. Nadie se imagina que en una ciudad alemana haya más vida en la calle que en cualquier española.

Los peques estuvieron felices, jugando entre ellos y disfrutando también de sus vacaciones.

La anécdota para nuestros visitantes fue que a su llegada les esperaba una bici a cada uno para descubrir la ciudad desde su mejor perspectiva. Después de un pequeño periodo de readaptación la cosa fue nunca mejor dicho “sobre ruedas”, hasta que al segundo día a alguno le apareció dolor en las posaderas.

Ayer cuando marcharon se notó vacío en casa, que habrá que rellenar rápidamente con nuevos visitantes: ¿Alguien se apunta?

Nuestras fotos aquí.

Semana Santa en la Selva Negra


Nuestras vacaciones las teníamos organizadas en torno a un poco de turismo en la parte Sur-Oeste de Alemania.

En concreto queríamos visitar Heidelberg y la zona de Friburgo.

Salimos el viernes por la tarde con los niños recién recogidos del colegio hacia Heidelberg. Allí teníamos reservada una Ferienwohnung (el equivalente a una casa rural) para la noche del viernes al sábado.

Al llegar tomamos posesión de nuestra vivienda. Un apartamento a pie de calle, pero en un patio interior de manzana, por lo que teníamos nuestra propia terraza. La vivienda equipada de arriba abajo, con todos o incluso más lujos que en nuestra casa. La verdad que en cuanto a equipamiento es una de las mejores que hemos tenido. Había hasta una maquinita para hacer nuestra propia agua con gas a partir de agua del grifo, con la que estuve jugando un buen rato.


Llegamos bastante pronto, por lo que ya por la tarde pudimos visitar la zona del castillo y posteriormente disfrutar del sol al borde del río Neckar, mientras los peques jugaban al lado en un parque de juegos. Estábamos rodeados de universitarios lo que le daba mucha vida a la ciudad.

El sábado por la mañana, después de un copioso desayuno, volvimos al centro para pasear por sus calles y a la hora de comer nos dejamos caer en una terraza de la plaza de la catedral.

Heidelberg es una ciudad muy bonita, con la construcción típica de esta zona y con todo el centro peatonal, lo que la hace muy agradable de pasear.

Nuestras fotos están en este enlace.

Y tranquilamente por la tarde nos dirigimos a nuestra siguiente Ferienwohnung en Friburgo. Muy a pesar de Marco, pues él no quería marcharse, porque dejaba allí a un gato con el que estuvieron jugando, y a pesar de unos cuantos merecidos arañazos, se había encariñado con él.

Antes hicimos un pequeño recorrido por la ciudad para tener una pequeña toma de contacto.

Allí nos esperaban los dueños, que tras la entrega de llaves nos propusieron participar en una visita y cata de vinos en la bodega familiar.

¿Y porqué no? Allí que nos presentamos para ver una bodega de la región. En cuanto a la visita nada que ver con lo que conocemos de la Rioja. En 15 minutos estaba ventilada y la gente estaba más interesada por la cata que por ver una prensa y unas pocas barricas desordenadas. La única que hizo unas preguntas al bodeguero, fue Raquel.

Pasamos a la cena de Flammkuchen, una mezcla entre Pizza y Quiche muy típica de la región, con cata de vinos. Bebimos 7 vinos diferentes elaborados por ellos y algunos premiados por no se qué asociaciones. Hay que reconocer que sacar 7 vinos diferentes a partir de dos tipos de uva, tiene su mérito y sobre todo para la producción que podían tener en esa bodega. Esos si, los cobraban bien. La botella más barata rondaba los 10€ y las había por 25€.

Catamos 3 blancos, un rosado y dos tintos y un tinto a partir de uva húngara que importaban desde el país vecino. Cada vino era presentado por el bodeguero, enumerando su proceso de elaboración, sus aromas y con qué tipo de comidas debían ser tomados. Los blancos estaban muy buenos y los tintos, aunque se bebían bien, no son a lo que estamos acostumbrados.

Eso si, os podéis imaginar cómo acabamos todos con al menos 7 copas de vino en el cuerpo. Menos mal que la bodega estaba a 100m de la casa y que no había que coger vehículo alguno. Pero al día siguiente estábamos en forma y sin resaca.

Al día siguiente nos esperaba Estrasburgo (Francia). Llegamos por la mañana y visitamos sus típicas y bonitas calles, la catedral, el barrio de pescadores, los canales,…Una ciudad muy bonita y que si tenéis ocasión de ver os la aconsejamos. Mucho ambiente y mucho turismo. Una pega fue la cuenta que tuvimos que pagar por unas pizzas mal hechas.

Las fotos aquí.

A la vuelta de Estrasburgo, nos quedaba un poco de tiempo para visitar Titisee. Un bonito lago en la Selva Negra. Disfrutamos de un rico pastel y café en un bonito hotel a las orillas del lago y visitamos la pequeña población que allí se encontraba. Todo lleno de turistas como nosotros. De vuelta a casa, paramos para ver un poco más cerca las instalaciones de salto de ski de invierno. Hay que tener narices para saltar desde allí.

Al día siguiente, el lunes, nos esperaba una visita a Friburgo y por la tarde a Colmar, un pueblecito de la alsacia francesa. Podéis ver la belleza de las poblaciones en las fotos.

Remarcable de Friburgo, fueron los canalillos que bordeaban las calles de la ciudad y las casas de estilo medieval. En Colmar nos llamó la atención sus casas y los pequeños canales navegables al estilo de Venecia.

El martes era nuestro día de regreso a Düsseldorf, pero para no hacerlo tan largo, hicimos una parada en el pueblo de Baden Baden. Conocido por sus aguas y baños termales. Todo montado para que los ancianos de la alta clase económica alemana se recuperen de sus dolencias. Todo muy limpio, ordenado, y muy tranquilo.

El punto común en todas estas localidades que hemos visitado ha sido el agua, pero no en forma de lluvia, sino en forma de ríos, lagos, canales,…Deberíamos aprender de los alemanes, la forma de aprovechar estos elementos y construir nuestras ciudades en torno a ellos. El conjunto hace unas ciudades hermosas y agradables de vivir.

Otro elemento que no dejamos de ver en todos estos días, fue el sol. Hasta volví moreno a Düsseldorf.